Fútbol Internacional
Perseguido político

Sukur pasó de hacer el gol más rápido de la historia de los Mundiales a manejar un Uber

Hakan Sukur dejó su Turquía natal por motivos políticos. Debido a que acusa al presidente Edrogan de haberle “quitado todo”.

13.01.2020 16:46

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2020-01-13T16:46:00
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En el Mundial de Corea y Japón en 2002 el delantero Hakan Sukur se metió en la historia al convertir el gol más rápido en esa competencia: fue a los 11 segundos. Ese tanto sirvió para que Turquía se encaminara a su victoria sobre Corea del Sur por 3-2 por el tercer puesto.

Tras 18 años de ese hecho la situación del delantero es muy diferente. Vive en Washington, Estados Unidos, maneja un Uber, vende libros y no le fue bien en una cafetería que abrió en California. ¿La razón? Sukur es perseguido por el presidente Recep Tayyip Erdogan.

"Estoy empezando a trabajar ahora. No me queda nada en ninguna parte del mundo. Erdogan me quitó todo. Mi derecho a la libertad, el derecho a explicarme, a expresarme, el derecho al trabajo", aseguró el exfutbolista en una entrevista al diario alemán Welt am Sonntag.

Todo comenzó en 2011 cuando Sukur entró al parlamento turco por el partido político AKP, el cual forma parte Erdogan. Aunque tres años después renunció a su cargo por estar acusado en casos de corrupción. De esta manera, pasó de ser un amigo del presidente a convertirse en un enemigo.

El exfutbolista se fue en 2015 a los Estados Unidos, y un año más tarde se dio un Golpe de Estado en Turquía con el propósito de acabar con el régimen de Erdogan. Sin embargo, nunca se llegó a concretar. A todo esto, el gobierno afirmó que el gran responsable de esto fue Sukur junto al opositor Fethullah Gülen.

Por último, Sukur insultó a Erdogan a través de su twitter y, de esta manera, emitieron una orden de arresto por lo que nunca más volvió a su país.

Sukur es el futbolista que más veces defendió la camiseta de Turquía (112 encuentros) y su máximo goleador con 51 gritos. Pero el motivo por el que trabaja como Uber, vendedor de libros y abrió una cafetería es que tiene todos sus activos congelados.

De esta manera, el exjugador que marcó el gol más rápido en la historia de los mundiales cruza los dedos para que todo mejore en Turquía y pueda volver con su gente, mientras que hace todo lo que esté a su alcance para poder seguir viviendo.