Básquetbol
El camino del campeón

Repasamos el camino que llevó a Hebraica Macabi a coronarse campeón de la Liga Uruguaya

Hebraica Macabi transitó un camino con vaivenes para ganar la Liga Uruguaya de básquetbol; desde la apuesta por García Morales en el período de pases, cambios de técnico y extranjero en medio de la temporada y la baja de una pieza clave como Izaguirre, hasta alcanzar un nivel superlativo en los playoff.
04.05.2016 15:22


Hebraica Macabi se coronó campeón de la Liga Uruguaya al vencer 4-2 en la serie final a Defensor Sporting, en un título sumamente merecido por lo que dio el equipo en la fase de playoff.

Pero en la campaña del Macabeo no todas fueron flores, ya que hubo muchos vaivenes antes y durante la temporada, con muchos cambios, incertidumbres y apuestan que terminaron dándole la razón a directivos y cuerpo técnico.

Decisiones de peso

Previo al comienzo de la Liga Uruguaya, Hebraica Macabi sacudió el mercado contratando a Leandro García Morales, en un contrato a largo plazo, jugándose una carta importante ya que el jugador llegaba de una lesión muy grave y no había terminado de la mejor manera en Aguada.

Marcelo Signorelli, quien había comandado al Macabeo a las semifinales la temporada anterior, decidió no continuar con el proyecto al no ser consultado sobre la incorporación de un nuevo jugador.

De esta forma, Hebraica tuvo que salir a buscar entrenador y apostó a un DT extranjero, contratando al argentino Fabio Demti.

Fase irregular

Durante la fase regular, Hebraica Macabi transitó un Clasificatorio tranquilo, donde venció con comodidad a los rivales a los que les tenía que ganar y alternó triunfos con derrotas ante los rivales directos, culminando con un récord de 10-3 esa primera rueda.

En la Súper Liga, comenzaron a desnudarse carencias defensivas que ya se habían notado en el Clasificatorio, pero ante el nivel de los rivales se agudizaron aún más, comenzando a plantearse las primeras críticas hacia la conducción de Fabio Demti.

En la Súper Liga se decidió recambiar a Hatila Passos, en una decisión muy complicada en la interna por lo que significa el brasileño en la institución, en una apuesta que tuvo sus controversias en un principio, ya que Rashaun Freeman iba a ser su sustituto, un jugador de distintas características.

Ante las críticas que cada vez se hacían oír más y algunos resultados que no acompañaron, sobre todo la derrota ante Welcome en el pico donde la W terminó con 4 jugadores, Fabio Demti decidió dar un paso al costado y renunciar como entrenador.

La era Leo

Tras la salida de Fabio Demti y un nuevo intento fallido de buscar el retorno de Marcelo Signorelli, la directiva de Hebraica confió la responsabilidad de comandar al equipo a Leonardo Zylbersztein.

Leo, que hace muchos años trabaja en la institución e incluso es el entrenador de las formativas del club, tomó un plantel con muchos de los jugadores formados por él, complementado por figuras de clase, para buscar el objetivo del título planteado a principio de temporada.

Zylbersztein tomó la decisión de mantener a Rashaun Freeman en el equipo en lugar de Hatila Passos y el título del Súper 4 (primeros partidos que dirigió) le dieron el espaldarazo a dicha decisión.

El profesional sumó como asistente técnico a Alejandro Muro, en su primera experiencia como entrenador, haciendo hincapié en un aspecto que había sido el gran talón de Aquiles del equipo: la defensa.

El entrenador potenció los minutos de jugadores como Zuvich y Zanotta, que terminó siendo fundamental al cierre de la temporada y se erigió como el mejor sexto hombre de la Liga, mientras que también acopló a un jugador como Boston, que había tenido pocos minutos anteriormente, para palear la baja de Sebastián Izaguirre, algo que en algún momento hizo dudar de las posibilidades del equipo de ser campeón.

El golpe de gracia

Tras haber ganado el Súper 4, el Macabeo se mostró muy sólido para eliminar a Welcome en la primera fase de playoff, barriendo a un rival que lo había tenido a maltraer durante la temporada.

El rival semifinales sería el duro Trouville, uno de los principales candidatos al título y que con la presencia de Kevin Young, resultaba un dolor de cabeza para los dirigidos por Zylbersztein.

La inclusión de Boston, una zona 2-3 match up muy ajustada y el abanico de opciones ofensivas, con García Morales, Hicks y Luciano Parodi como estandartes, le permitieron a Hebraica dar vuelta la serie y lograr el pasaje a la gran final.

En la final el equipo se mostró con mucho aplomo, teniendo a un Luciano Parodi extraordinario, primero siendo clave en la defensa de Marcos Cabot, para luego manejar a la perfección los hilos del equipo, lo que lo llevó a ser el MVP de la serie.

En ofensiva, el Macabeo se apegó a un libreto de siempre buscar contraatacar, tanto desde la captura de sus rebotes hasta incluso en reposiciones tras conversiones, siendo una de los aspectos que lo llevaron a dominar la llave.

En el perímetro la capacidad y calidad de García Morales y Hicks fue un diferencial, siendo el panameño fundamental a la hora de jugar con cuatro jugadores abiertos, algo que utilizó muy bien en los últimos dos partidos para abrir la defensa rival e impedir que funcione la estrategia defensiva del rival.

En cuanto al juego interno, Boston le dio muchos réditos al equipo, logrando disimular la baja de Izaguirre y siendo un complemento ideal para Freeman, leyendo muy inteligentemente la defensa del pick central y generando espacios para los perimetrales.

Otro de los que tuvo un gran nivel fue Rashaun Freeman, que con su capacidad atlética y su juego de rol, terminó siendo muy utilitario para el equipo, ganando la lucha por los rebotes y terminando con una excelente labor.

Zylbersztein logró engrosar una plantilla que había quedado corta, Salvador Zanotta tuvo minutos de mucha calidad, mientras que Zuvich, Octavio y Facundo Medina fueron importantes en la rotación, dándole descanso a los titulares y aportando para el título de su equipo.