Fútbol Internacional
Bancando los palitos

Palito Pereira: "Oreja puso la cara y se la llevé puesta. No soy un criminal"

“Seguí con la pierna, él puso la cara y se la llevé puesta, pero no soy ningún criminal”, dijo Álvaro Pereira sobre la patada en la cara a Facundo Oreja. Palito optó por irse al Getafe “para descomprimir la situación” y agregó: “entré a separar y me comí como 10 piñas”.
02.02.2016 13:00


Álvaro Pereira se despidió de Estudiantes de La Plata este martes mediante una conferencia de prensa en City Bell, donde estuvo acompañado por el secretario técnico del club, Agustín Alayes. Justamente Alayes aclaró que “surgió el interés del Getafe por Pereira y se dio una operación rápida, a pedido del jugador”, aunque lamentó que sea “una pérdida deportiva”.

El pase se da a préstamo hasta el 30 de junio sin opción de compra, por lo que al día siguiente volverá a ser jugador pincharrata. “Lo del Getafe surgió ayer de tarde y nos conviene a Estudiantes y a mí. Sirve para descomprimir la situación después de lo ocurrido, por todo lo que se está hablando, pero no me quiero ganar la fama de tarjetero o pegador. Estos cinco meses allá van a servir para descomprimir y volver con más fuerzas”, explicó el uruguayo.

Palito está en el ojo de la tormenta desde el domingo de noche, cuando le dejó la suela extendida en el rostro al lateral de Gimnasia de La Plata Facundo Oreja, y luego participó en la gresca entre jugadores ingresando desde el banco de suplentes, donde estaba desde varios minutos antes por haber sido expulsado. Sabiendo que es posible una sanción, optó por aceptar la oferta del Getafe.

“Rechacé la pelota, seguí la pierna, él puso la cara y le llevé puesta la cara. Después me preocupé por Facundo bastante más que ustedes y tuve la oportunidad de hablar por teléfono con él y pedirle disculpas”, agregó Pereira.

“Me duele mucho que me traten como un criminal, como una persona que intentó asesinar a alguien. Un poco más y somos los Lanatta”, reflexionó Pereira, quien explicó que en el momento de la riña se preocupó “porque entraron muchos civiles” y entró “a separar y defender amigos”.

“Yo estaba afuera mirando el partido y cuando vi que entró tanta gente entré a separar. No soy ningún santo y me hago cargo de lo que hago, pero en los videos se ve que entré a separar y me comí 10 piñas. No soy ningún criminal. Estuvimos todos mal, de los dos lados, y no podemos dejar esa imagen. Pero tampoco Estudiantes y Gimnasia tienen que pagar los platos rotos del Boca-River”, declaró.

“Un arrepentimiento hay, pero no tenemos control remoto para volver atrás”, expresó Palito, quien dice ser “el primero en hacer la autocrítica”. “El hincha de Estudiantes no me va a recordar por esta imagen, me recordará por lo que di por la camiseta. Es un hasta luego. Para los hinchas solo tengo palabras de agradecimiento. En pocos clubes sentí este aliento”, dijo.

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