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Los DT de Peñarol en la era Damiani

Ningún director técnico de los que arrancó un año llegó a diciembre en Peñarol desde que Juan Pedro Damiani tomó el mando del club. Jorge Da Silva fue el único entrenador que pudo completar una temporada de 2007 a esta parte, sobre un total de 11 que pasaron por el cargo.

13.11.2014 08:00

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2014-11-13T08:00:00
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Juan Pedro Damiani asumió la conducción de Peñarol el 18 de junio de 2007, cuando por el estado de salud de su padre (José Pedro, fallecido el 25 de agosto de ese mismo 2007) retornó al club como coordinador institucional, cargo que ocupó hasta ser electo presidente en noviembre de 2008. Apenas ocho días después de su vuelta a la institución tomó una decisión pesada y hasta hoy recordada, comunicándole a Gregorio Pérez telefónicamente que no seguiría siendo el director técnico del equipo.

El 29 de junio de 2007, ni bien zanjadas las diferencias con Francisco Casal, llegó como sucesor Gustavo Matosas, flamante campeón uruguayo con Danubio tras ganarle la final del Clausura al Peñarol de Gregorio Pérez. Junto al nuevo entrenador arribaron el club 15 jugadores, pero los resultados estuvieron muy lejos de lo esperado. El equipo terminó 11º y cerró la peor campaña de su historia con 17 puntos, a 18 del campeón (Defensor Sporting) y a siete de Nacional. Por tanto, el crédito se fue agotando y tocó fondo en los clásicos del verano de 2008, con dos derrotas.

El 10 de marzo de 2008 fue cesado Matosas tras la cuarta fecha del Clausura y al día siguiente asumió Mario Saralegui, quien guio al equipo hacia el título pero no pudo en las finales por el Campeonato Uruguayo ante Defensor Sporting. Ganó dos clásicos en ese primer semestre (uno por la Liguilla), pero en el siguiente no le fue bien en el Apertura 2008, en el que terminó sexto habiendo perdido el clásico. Una nueva caída con Nacional, por la Copa Bimbo, derivó en su renuncia, oficializada el 17 de enero de 2009.

2009-2010: Saralegui, Perdomo, Ribas, Púa, Aguirre, Keosseián ... y Aguirre

El partido siguiente lo dirigió de forma interina José Batlle Perdomo (derrota 4-1 frente al Atlético Mineiro por la Copa Bimbo), y el 19 de enero llegó Julio Ribas, ya con la pretemporada hecha y a pocos días del debut por la primera ronda de la Copa Libertadores, que terminó en eliminación con Independiente Medellín con un 0-4 en el global. El Clausura tampoco fue bueno (quinto a 11 puntos del campeón, Defensor Sporting, y derrota 3-2 en el clásico con los tres goles de Biscayzacú) y el crédito se agotó en la tercera fecha del Apertura, por lo que fue cesado el 12 de setiembre de 2009.

Víctor Púa asumió como interino hasta fin de año y dirigió 12 partidos, pero perdió 3-0 el clásico y el equipo quedó a 10 puntos de su eterno rival, que fue cómodo campeón. Fue entonces cuando Damiani apeló a Diego Aguirre, quien arrasó en el Clausura 2010 y le dio el título a Peñarol tras siete años de sequía en finales frente a Nacional. No obstante, el 4 de junio del mismo año, poco antes del Mundial de Sudáfrica, concretó su renuncia “por motivos personales”.

Peñarol se tomó unos días y el 23 de junio presentó a Manuel Keosseian, cesado el 23 de noviembre tras una discreta campaña en la Copa Sudamericana y una pobre cosecha en el Apertura, torneo al que le quedaban un par de fechas. Edison Machín dirigió dos encuentros de forma interina, con una victoria y una derrota como saldo, y el 8 de diciembre de 2010 fue presentado nuevamente Aguirre, seis meses y cuatro días después de haber renunciado.

Del subcampeonato en la Libertadores al Polilla, pasando por Gregorio

Aguirre empezó dirigiendo la pretemporada de 2011 y llevó a aquel equipo a la final de la Copa Libertadores, pero ante una suculenta oferta del fútbol qatarí renunció el 5 de setiembre del mismo año, poco después de haber tomado la polémica decisión de no renovar el contrato de Antonio Pacheco. Al otro día asumió Gregorio Pérez, luego de limar las asperezas de aquel junio de 2007 con Damiani, pero perdió el clásico 2-1 en la hora por un penal de Recoba y cerró el Apertura tercero. El inicio de 2012 estuvo marcado por la derrota 4-0 ante Atlético Nacional de Medellín, y su salida volvió a darse por la vía telefónica el 26 de febrero, por lo que tres días después dirigió interinamente Jorge Gonçalves goleando a Bella Vista por único partido.

El 1º de marzo de ese 2012 llegó Jorge Da Silva, que tuvo el honor de ser el único técnico en completar una temporada en filas aurinegras. Si bien en aquellos primeros tres meses de 2012 el Polilla no tuvo éxito, ya que tomó al equipo a punto de quedar eliminado en la fase de grupos de la Copa Libertadores y perdió el clásico 3-2, llegando sin posibilidades de ganar el Clausura a las últimas fechas, después de una buena pretemporada y un período de pases fuerte pudo construir los cimientos de un equipo campeón.

Da Silva duró una temporada, y luego siguió el desfile

Los carboneros se quedaron con el Campeonato Uruguayo 2012/13, ya que conquistaron el Clausura y la Anual, y luego derrotaron a Defensor Sporting en una recordada semifinal que tuvo tinte de final para los mirasoles. Antes, empataron 0-0 el clásico del Apertura y ganaron el del Clausura 3-0, tapando una pobre campaña en la Libertadores. El escenario era ideal para la continuidad de Da Silva, único técnico que le duró más de 365 días seguidos a Damiani, pero “por motivos personales” le comunicó su renuncia el 9 de junio de ese 2013, cinco días después de los tres goles y la vuelta olímpica de Pacheco.

El club se tomó unos días para elegir un nuevo nombre y repatrió desde Paraguay a Diego Alonso, presentado el 21 de junio y cesado el 5 de octubre de 2013 tras siete partidos oficiales y sin siquiera haber llegado a dirigir un clásico. Tras él llegó Jorge Gonçalves, quien asumió como interino y con el 3-2 clásico se ganó la confianza para quedar de forma definitiva al mando del plantel, pero los malos resultados en los torneos de verano, incluyendo una derrota 1-0 con Nacional que terminó con nueve jugadores (de ambos clubes) procesados sin prisión por una batalla campal, hicieron que el presidente lo cesara el 27 de enero. Al otro día ya estaba Jorge Fossati en Los Aromos iniciando un nuevo ciclo, que llegó hasta el pasado domingo.

En resumen, pasaron 11 técnicos desde que Damiani asumió la conducción del club en 2007, sin contar los interinatos del Chueco Perdomo, Machín y Paolo Montero. Matosas, Saralegui, Ribas, Púa, Keosseian, Gregorio Pérez, Da Silva, Alonso, Gonçalves, Fossati y Aguirre, éste último en dos oportunidades, fueron los entrenadores que dirigieron un mínimo de siete partidos oficiales, con la particularidad de que ninguno de ellos se mantuvo durante un año calendario, lo que equivale a decir que ningún entrenador bajo la égida de Damiani empezó en enero y llegó hasta diciembre.