Fútbol uruguayo
Los colores del corazón

Justo era de Cerro y se hizo hincha de Rampla por el deceso de su hijo picapiedra

Justo Sánchez se emocionó hasta las lágrimas con la victoria Picapiedra ante Peñarol. “Fui 70 años hincha de Cerro”, contó.
08.10.2018 17:44


La familia ramplense se vistió de luto en marzo de 2016, cuando Nicolás Sánchez perdió la vida en un accidente de tránsito volviendo de un partido frente a Atenas de San Carlos por la Segunda División Profesional. Aquel domingo 6 de marzo los picapiedras ganaron 4-2, pero el saldo fue trágico.

El ómnibus que traía a los hinchas de vuelta hacia Montevideo paró en una estación de servicio para hacer compras a la altura del balneario San Luis, por la ruta Interbalnearia. Nicolás quiso cruzar la ruta pero fue atropellado por un vehículo que circulaba a altísima velocidad.

Desde entonces, Rampla Juniors perdió a un hincha pero incorporó a otro, curiosamente de la vereda opuesta. Justo Sánchez, padre de Nicolás, fue de Cerro toda su vida, pero hoy alienta a los colores rojiverdes como uno más. Su emoción hasta las lágrimas en la tribuna América este domingo dice aún más que su trapo: “Nico siempre presente”.

“Tengo 73 años y durante 70 fui hincha de Cerro. Desde que faltó mi hijo me hice socio e hincha de Rampla. Y me siento tan picapiedra como el mejor”, contó Justo al programa Tuya y Mía, de radio El Espectador.

“Cuando se jugaban los clásicos y perdía Rampla, venía y lloraba como loco, pero yo no le decía nada”, recordó el Caballo, como lo conocen en su barrio. “Viví toda mi vida en el Cerro”, narró, y reconoció que hay quienes lo tildan de “traidor” en el Cerro por cambiar de camiseta.

“Hay gente que me discrimina porque fui hincha de Cerro. Me han puteado por eso. En un partido contra Liverpool vino una persona a putearme hasta a mi madre y a decirme que no podía estar ahí porque era hincha de Cerro. Lo mismo que hice por Cerro por 70 años hoy lo haría por Rampla”, reconoció.

“Si Rampla me precisa, doy la cabeza por Rampla. No me avergüenza decirlo. A Cerro no le debo nada. Rampla me brindó una familia. Puedo nombrar 50.000 personas que vienen a mi casa a ver cómo está mi señora y cómo estoy yo”, agregó el Caballo, cuya esposa Nelly es socia ramplense desde siempre. “Llevamos 32 años de casados”, contó.

“No era yo quien apretaba la camiseta y gritaba el gol. Era mi hijo que estaba gritando”, agregó Justo, quien tenía entre sus manos la casaca que utilizaba su hijo, como en todos los partidos. Debajo la bandera: “Nico siempre presente”. “Me la regaló el presidente Ignacio Durán”, y agregó: “mientras yo viva voy a seguir yendo a ver a Rampla. Esa bandera va a seguir estando en todas las canchas”.

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