Más deportes
Perseverante

Femenino: Pizarro dijo qué fue clave para jugar en la selección tras la muerte de su madre

“Ella era feliz viéndome jugar al fútbol, haciendo goles y que se los dedicara. De ahí saqué fuerzas para ir a la selección”, dijo Pizarro.

26.03.2020 12:33

Lectura: 4'

2020-03-26T12:33:00
Compartir en

FútbolUy. Seguinos en Twitter @futbolportaluy

La selección uruguaya femenina Sub-20 logró hacer historia: clasificó a la ronda final del sudamericano de la categoría que se disputaba en Argentina tras quedar segunda en el grupo B. El objetivo del torneo es dar dos lugares para el Mundial Sub-20 que se llevará a en Costa Rica y Panamá.

Sin embargo, la fase final del sudamericano se suspendió debido a los brotes de coronavirus que se han dado en Argentina.

Una de las grandes figuras de la selección celeste fue Esperanza Pizarro. La delantera de 18 años aportó siete goles en cuatro partidos disputados.

Pizarro, en una entrevista al portal de FIFA, contó que, en febrero, tuvo que sobrepasar una tragedia que casi la deja afuera del campeonato: el fallecimiento de su madre en un accidente de tránsito.

"Cuando pasó lo de mamá, no quería jugar más, ni siquiera viajar a Montevideo... Pero mis hermanas me convencieron y mis compañeras me ayudaron un montón", expresó. Además, añadió que pensó "en largar, no encontraba ganas. Había pasado una semana y tenía que decidir si iba o no sumarme al equipo".

Pizarro, de 18 años, aseveró que sus hermanas fueron claves para decidir ponerse la camiseta celeste y jugar el sudamericano: "Entonces, mis hermanas me recordaron todo lo que mamá había hecho para que sea futbolista. A ella la hacía feliz verme jugar al fútbol, que hiciera goles y se los dedicara. De ahí saqué fuerzas para ir a la selección".

Sus compañeras de selección contribuyeron mucho: "Me cuidaron, me animaron si estaba triste... Incluso hoy me escriben para ver cómo estoy. Ellas también fueron muy importantes".

Pizarro expresó como surgió su afán de ser futbolista: "A los cuatro iba la carnicería, y quería ser carnicería; iba a la verdulería, quería ser verdulera. Un día mirando fútbol, les dije a mis padres que quería ser futbolista. ‘Cuando cumplas cinco', contestaron". Pasó un año y ella le recordó a su madre que "‘ya tengo edad, ahora llévame'".

Su madre salió a buscarle clubes que la aceptaran por Nueva Palmira, a pesar que su padre no estaba de acuerdo: "En el pueblo no había fútbol femenino, y decían que no por ser mujer. Hasta que uno me aceptó para jugar con varones. No fue fácil, o me dejaban de lado o me iban más fuerte por ser nena. Pero mejoré, ellos se acostumbraron y pasé a ser uno más".

Surgió un equipo de mujeres por Carmelo y le quedaba a media hora en ómnibus, un viaje que lo hacía con su madre. En ese equipo llegó a jugar de golera, volante central para luego ser delantera.

En la selección uruguaya Pizarro logró mejorar sus habilidades. Jugó un total de cuatro sudamericanos y el primero lo hizo cuando tan solo tenía 14 años. Además, participó del Mundial Sub-17 que organizó Uruguay en 2018.

Ese plantel, que no logró clasificarse a la segunda ronda del Mundial, es el que buscará una plaza para el máximo torneo de selecciones que se llevará a cabo en Costa Rica y Panamá.

"Hay mucho mérito de Ariel Longo (entrenador de la selección): desde su llegada, todas las selecciones femeninas han crecido trabajando en silencio. Aquel Mundial nos ayudó a sumar experiencias para este sub-20 y para la mayor".

Por último, aseveró que no las sorprendió con la firmeza que clasificaron a la siguiente ronda del sudamericano tras tres victorias y una caída: "Sabía que podíamos terminar atrás de Brasil, que está por encima nuestro".

FútbolUy. Seguinos en Twitter @futbolportaluy