Fútbol uruguayo
Salvador del título

Danubio campeón uruguayo

Danubio se coronó campeón uruguayo tras vencer a Wanderers por penales luego de 120 minutos emocionantes que terminaron 2-2 y con dos expulsiones por bando. Un gol en contra de Maximiliano Olivera a dos minutos del cierre de la prórroga y las atajadas de Salvador Ichazo en la definición sellaron el título franjeado.

08.06.2014 18:57


Wanderers 2- Danubio 2
Goles: 24' Sosa (D), 76' Riolfo (W), 104' Albarracín, 118' Olivera en contra (D)
Penales: (Danubio y Wanderers respectivamente): Porras (gol), Pastorini (desviado), Mayada (gol), Olivera (atajado), González (desviado), Rodríguez (atajado), Formiliano (atajado), Cristóforo (gol), Ricca (desviado), Riolfo (gol), Cotugno (gol), Albarracín (atajado).
Amonestados: 8' Velázquez (D), 22' Bueno (W), 23' Porras (D), 39' De los Santos (D), 57' Cabrera (W), 61' Fornaroli (D), 82' Olivera (W), 89' Ricca (D), 93' E.Díaz (W), 105' Albarracín (W), 119' Mayada (D)
Expulsados (por doble amonestación): 51' Velázquez (D), 67' Bueno (W), 87' Cabrera (W), 91' De los Santos.
Jueces: Roberto Silvera, Mauricio Espinosa y Gabriel Popovits.
Gran Parque Central, Montevideo
Segunda final del Campeonato Uruguayo 2013/14

Wanderers: Federico Cristóforo; Emiliano Díaz, Gastón Bueno y Martín Díaz (53' Gastón Rodríguez); Mauricio Gómez (65' Diego Riolfo), Adrián Colombino (46' Kevin Ramírez), Santiago Martínez y Maximiliano Olivera; Javier Cabrera, Nicolás Albarracín y Rodrigo Pastorini. Entrenador: Alfredo Arias.

Danubio: Salvador Ichazo; Matías De Los Santos, Emiliano Velázquez y Federico Ricca; Camilo Mayada, Fabricio Formiliano, Gonzalo Porras y Leandro Sosa (46' Guillermo Cotugno); Ignacio González; Bruno Fornaroli (61' Gastón Faber) y Diego Martiñones (53' Hugo Soria). Entrenador: Leonardo Ramos.

Danubio se coronó campeón uruguayo por cuarta vez en su historia renunciando al viejo estilo que por momentos los hinchas reclaman. Aquel equipo de fútbol exquisito del Apertura se transformó en otro mucho más pragmático que supo sobrellevar la baja de Jonathan Álvez en estas finales, para imponerse al que había sido el mejor del Clausura.

Wanderers cambió el sistema y algunos nombres pero no la propuesta. Con tres en el fondo, dos carrileros bien abiertos y sin el lesionado Sergio Blanco en ofensiva, salió a buscar el partido en campo rival y con su habitual estilo de pelota al piso y al pie.

Danubio, más afín a esperar a su rival y salir rápido de contragolpe, se agrupó bien atrás y volvió a mostrar la solidez defensiva que lo llevó a no recibir goles en los dos anteriores choques con los bohemios. Con ese libreto sabía que era obligación concretar las pocas situaciones de peligro que tuviera, y así lo hizo.

Corrían 24 minutos y no había pasado casi nada cerca de los arcos, hasta que Ignacio González metió una pelota en el área desde la derecha, Martiñones no pudo controlar por el medio y Leandro Sosa apareció por izquierda para tocar a la red.

Con ese gol quedó aun más marcada la tendencia que venía mostrando el partido. Danubio se cuidó en defensa, cortó el juego y achicó espacios. Del otro lado, Wanderers monopolizó la tenencia del balón pero no fue profundo. De hecho, Ichazo no atajó una sola pelota en todo el primer tiempo.

El escenario se complicó para Danubio a los 51’, cuando Velázquez se ganó su segunda amonestación por una tonta falta muy lejos de su arco. De inmediato los entrenadores movieron fichas. Soria entró por Martiñones en filas franjeadas para reforzar el mediocampo y del otro lado el mediapunta Gastón Rodríguez sustituyó al zaguero Martín Díaz.

Poco después Leonardo Ramos mandó a Faber para sumar contención y sacó a Fornaroli, por lo que se quedó sin delanteros. No obstante, casi lo liquida poco después, a los 17’, cuando Cristóforo cortó un contragolpe perfecto de González y Soria que no llegó a definir Mayada.

Era más peligroso Danubio con espacios y saliendo rápido que Wanderers con la pelota, y mucho más a partir de la expulsión de Gastón Bueno a los 67’. Soria resbaló tras una notable jugada colectiva que lo dejó mano a mano con Cristóforo y le terminó costando caro.

El elenco de Alfredo Arias no renunció a seguir haciendo lo mismo que en todo el año, y con esa fórmula alcanzó el 1-1 a los 76’. Riolfo, quien había sustituido al lateral Mauricio Gómez, hizo una apilada espectacular por el medio, tiró una pared con Albarracín, recibió la devolución perfecta y entrando al área definió a la red ante la salida de Ichazo.

En el tramo final de los primeros 90 minutos hubo más pierna fuerte que fútbol y Silvera mostró dos tarjetas rojas más por doble amonestación, y hasta pudo sacarle otra a Maximiliano Olivera por una durísima entrada sobre Mayada que juzgó como merecedora de amarilla.

Con Albarracín acalambrado y los equipos nueve contra nueve fueron al alargue, donde justamente Albarracín fue figura cuando ya a esa altura el cotejo era un sufrimiento para todos los protagonistas. Pese a sus dificultades físicas, el 20 bohemio recibió una gran habilitación de Riolfo en el área y dio vuelta el score a los 114’ con un zurdazo preciso al segundo palo.

En el resto de la prórroga se repitieron los calambres y el cansancio, y por primera vez en toda la tarde fue Danubio el que tuvo que apostar al arco de enfrente, aunque ya sin delanteros. La carencia de hombres de ataque llevó al arquero Ichazo a subir y a buscar el cabezazo del empate en cada una de los jugadas de pelota quieta.

Del otro lado, Wanderers se defendió sin defensores pero con Santiago Martínez como principal bastión y una entrega enorme de sus volantes y delanteros. Sin embargo, pagó caro su falta de efectividad en tres contragolpes muy claros donde pudo liquidar el pleito, sobre todo en uno de Kevin Ramírez mano a mano con Ichazo salvado por el arquero.

Los bohemios perdonaron y Danubio no. Se iba el partido y Mayada, el mejor de su equipo a lo largo de los 120 minutos, ensayó una pirueta espectacular que hubiera terminado con la pelota apenas desviada de no ser por el esfuerzo por despejar de Maxi Olivera, quien terminó impulsándola a la red a los 118’.