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Estadio a estudio

Bonomi no aseguró que Peñarol y Nacional puedan enfrentarse de noche

El ministro explicó por qué fue “exitoso” el operativo del clásico suspendido, en el que “el objetivo era descabezar la barra” de Peñarol.

El titular del Ministerio del Interior aseguró que “las cámaras de identificación facial deberían estar funcionando” para el clásico del 5 de abril, y valoró que “se está trabajando bien” por parte de la comisión del Ministerio y de la Secretaría de Deportes para que se pueda jugar en horario nocturno.

“Me parece una buena noticia que se haya fijado la fecha para después de que estén las cámaras funcionando. Tampoco íbamos a decir que no si lo fijaban antes, pero íbamos a tener que rodearlo de medidas y condiciones que quizás hicieran más difícil la concurrencia”, explicó en diálogo con el programa 100% Deporte, de Sport 890.

Para que el encuentro se dispute de noche, luego de muchos años en los que el Ministerio del Interior exigiera que los clásicos fueran de tarde, sostuvo que “se ha tratado de rodearlo de condiciones diferentes”.

Cámaras en las afueras

“Cuando se planteaba que no se jugara de noche no era por el partido, sino por el después. Hubo situaciones en que los partidos se jugaron normalmente y los problemas se sucedieron luego, en los festejos. Eso es más factible de noche cuando hay gente interesada en producir problemas. Diferencio al hincha de corazón del delincuente que aprovecha las situaciones para hacer las suyas, y que lo hace mejor de noche que de tarde”, dijo.

“Se planteó que las cámaras se instalen algunas a costo del Ministerio del Interior más allá del Estadio Centenario, más en las afueras de donde están hoy, y eso permite un control que veremos”, añadió el ministro, y asegura no ser la persona idónea para decir hoy si el clásico se jugará de noche porque no integra la comisión que está a cargo de la violencia en el deporte.

“Hay que ver cuánto se avanzó. Hay interés manifiesto por avanzar por parte de la AUF y por el ministerio. Nos hemos reunido con dirigentes de Peñarol y Nacional. Ambas instituciones plantearon el compromiso de instalar las cámaras y los dos pidieron un plazo mayor al 31 de marzo, que se les concedió”, agregó.

Además, indicó que la instalación de las nuevas cámaras “es más importante” que el nuevo mecanismo de entradas con cédulas de identidad y que la famosa “lista negra” que no permite comprar a algunos hinchas, porque “un violento puede no estar en esa lista pero sí ser filmado cometiendo actos de violencia”, por lo que “entrará en la base de datos de las cámaras, y no se le permitirá entrar”.

El operativo “exitoso” del clásico

Consultado por el término de “operativo exitoso” que empleó tras el último clásico, que no pudo disputarse, argumentó que “hay que tener en cuenta a qué se le aplica la palabra ‘éxito’, porque la expectativa del hincha y del periodismo era que el clásico se jugara, pero podía haber ocurrido alguno mucho peor”.

“Teníamos informaciones que indicaban una información mucho más grave respecto a si el clásico se jugaba o no. Teníamos información que compartimos con la justicia sobre intenciones de crear un problema mucho más grande, donde podía haber muertos y heridos”, añadió.

Dicha protesta de la barra “era contra la Comisión de Seguridad de Peñarol, contra la que hubo amenazas”. “Por tarea de inteligencia sabíamos que había acciones coordinadas con hinchadas de clubes argentinos que iban a venir, y lo compartimos con la policía argentina. Pudo haber pasado algo mucho más grave”, indicó.

Cuando se le preguntó por qué no se suspendió con anticipación el partido, considerando esa serie de informaciones, Bonomi explicó que “cuando se está en un operativo de inteligencia de estas características no lo dirige el Ministerio del Interior, sino el juez, ante quien se hizo la denuncia”.

La intención era descabezar la barra de Peñarol

“Muchas veces la policía pide para actuar, pero quien dirige la operación entiende que no hay que actuar, porque si se actúa se dificulta seguir obteniendo información sobre lo que se considera más relevante. En este caso, si bien se compartió la información, no había intención de tomar medidas que pusieran en evidencia lo que se estaba haciendo”, agregó.

“La policía sí puede tomar medidas preventivas. Nos pidieron 30 policías en la Olímpica y nos parecía ridículo, porque allí no iba a pasar nada. El foco de atención era la Ámsterdam y sus afueras, hasta incluso la frontera. Esos 30 policías eran a costo de la AUF. El Ministerio del Interior puso 1.516 a costo del Ministerio del Interior para evitar esos otros hechos que se iban a producir”, argumentó.

“Hasta que se empezó a desalojar el Centenario estaba reservado el centro de la Ámsterdam para el núcleo duro de la barra, que iba a generar los problemas porque tenía armas para entrar e intenciones de matar. Se intentó evitar y se evitó. Lo que hicieron, lo hicieron porque lo tenían planificado de antes pero sin los cabecillas, y no les salió”, dijo.

“Cuando digo que fue exitoso, digo porque se evitó un mal mayor. Entiendo que al que no está al tanto de estas cosas le parezca ridículo lo que dije, pero lo que se intentó evitar era más grande, y se estaba intentando era descabezar mucho más fuertemente esas barras. Ese era el objetivo de quien estaba al frente de la investigación”, explicó.

“Por lo que dije en su momento me ridiculizaron hinchas, periodistas y políticos. Entiendo al hincha y al periodista que me ridiculiza, porque su expectativa era que el partido se jugara. Lo del político es distinto porque lo hace con otros fines”, concluyó.