Fútbol Internacional
Duro y parejo

Diego Lugano: "Fui amenazado de muerte por opinar y entrometerme contra el sistema"

“El fútbol local uruguayo es un desastre, es una vergüenza", dijo Diego Lugano y explicó: "contratos eternos, mal hechos, entrega de poder, poca democracia".
13.02.2018 21:37

Diego Lugano, que recientemente dejó el fútbol para convertirse en Director de Relaciones Institucionales del San Pablo, dijo que el fútbol local uruguayo "es un desastre, una vergüenza" y aseguró: "fui hasta amenazado de muerte públicamente por opinar y entrometerme contra el sistema".

Lugano, entrevistado por el diario "Folha de San Pablo", fue consultado sobre el fútbol uruguayo y fue clarito al decir: "una cosa es la selección. Desde que Tabárez asumió la selección en 2006, comenzó un proceso de cambio. Es la única selección del mundo que en este período clasificó a todos los torneos de la FIFA en las categorías sub-15, sub-17, sub-20, Mundial y Olimpiada. Uruguay volvió a ser competitivo y tener la mística. Y vamos a llegar a Rusia con posibilidades de hacer una buena campaña. Todo ello gracias al proceso serio de Tabárez".

Pero fue contundente al hablar de la actividad local: "el fútbol uruguayo es un desastre, es una vergüenza. Hace mucho tiempo que internamente está todo mal. Si investiga un poco, verá que hay una pelea muy grande para revertir eso. Contratos eternos, mal hechos, entrega de poder, poca democracia. Lo que muestra actualmente el nivel de los clubes. Los jugadores se marchan antes de la hora. No tiene estructura, fisioterapia, inversión de tecnología, no tiene nada. La situación es lamentable. La selección uruguaya es nuestra gran alegría para intentar cambiar eso".

Más tarde fue consultado sobre su convivencia con varios dirigentes acusados en el Fifagate y Lugano volvió a ser incisivo: "en Uruguay la gente sufre con todo este sistema corrupto, con entrega de poder, con contrato clandestino. Aún no hemos logrado revertir esa situación. Estamos peleando fuerte para eso. Me alegro de que las autoridades de Estados Unidos comenzaron a investigar y con la solución que los casos están teniendo, pero también me avergonzaba porque yo también fui parte del sistema. Estamos viendo que los cambios están empezando".

Y sobre si los futbolistas deberían tener más participación en los ámbitos de decisión del fútbol, expresó: "los jugadores están con otra mentalidad, más participativos. En Uruguay yo fui hasta amenazado de muerte públicamente por opinar y entrometerme contra el sistema. En Brasil, lo que está faltando son los grandes cracks de la selección brasileña de ahora y de poco tiempo atrás se posicionen. Esto sucede en Uruguay. Los jugadores de la selección, que tienen más fuerza, se posicionaron contra el sistema y luego los jugadores locales, que tienen menor fuerza, apoyaron".

Por último al hablar de su retiro y si quedó conforme con las metas alcanzadas en su carrera mencionó: "la realidad superó ampliamente cualquier tipo de sueño y expectativa. Yo fui más lejos de lo que me imaginaba hasta tal vez por lo que mi calidad futbolística había permitido. Capitán de la selección durante diez años, soy una referencia en mi país, he jugado en Europa por ocho años. En todo lugar que pasé aprendí mucho, fui respetado, fui querido. Tengo una buena vida económica debido al fútbol. Conocí cultura, conocí a personas. No puedo quejarse de nada".